Un referente por muchos motivos

31 05 2010

Para unos, es un extenso reportaje sin maquetar. Para otros, una novela construida a base de testimonios reales. Unos la perciben como un ensayo sobre la corrupción política a escala global. Otros, como ejemplo vivo del reporterismo más genuino e independiente. ‘El Emperador’, de Ryszard Kapuscinski, esconde tantas caras distintas en sus doscientas páginas que no facilita la asignación de definiciones o etiquetas. Aunque todos suelen coincidir al menos en una: la de obra maestra.

Pero, ¿por qué Kapuscinski en general, y ‘El Emperador’ en particular, son considerados referentes en el periodismo? Primero cabe mencionar el inusual formato de la obra: un relato narrado, de forma casi exclusiva, por un gran número de ex miembros de la corte de Haile Selassie, antiguo emperador de Etiopía. Solo ellos estaban capacitados para explicar los pormenores de palacio: la apretada agenda del monarca, su forma de designar cada cargo, la lucha por el poder entre las camarillas… aspectos concretos que ayudan a componer un relato global, a modo de puzzle.

Sin duda, uno de los rasgos que mejor definen el valor de la obra es su vocación universal. Y es que, salvando las peculiaridades del caso etíope, lo que Kapuscinski intenta mostrar no es más que un régimen político con unas características comparables, en esencia, a las de muchos otros gobiernos del mundo:

  • Existencia de un líder carismático, que goza del respeto y la admiración por parte de las masas. En este caso, representado en la figura del emperador Haile Selassie.
  • Gobierno autócrata, en el que todas las decisiones importantes son asumidas por el soberano, de forma personal y arbitraria.
  • La corrupción como realidad inherente al sistema. El poder se mide según el grado de cercanía respecto al emperador y la lealtad hacia éste representa el valor supremo.
  • Precarias condiciones de vida y ausencia de derechos para la población.

Kapuscinski reproduce los testimonios de sus fuentes de forma magistral, empleando un lenguaje rancio y solemne a partes iguales. Con ello consigue recalcar la devoción de aquellos hombres hacia el emperador, al tiempo que sumerge al lector en un anacronismo constante, que ayuda a perfilar, muy sutilmente, su imagen sobre el régimen de Selassie. Sin embargo, el texto no arroja ni un solo juicio de valor: se limita al nostálgico relato de los ex dignatarios de la corte etíope.

Podrá cuestionarse, por otra parte, la fidelidad de Kapuscinski hacia las normas periodísticas convencionales, su mayor o menor margen de maniobra a la hora de recrear cada testimonio, o el propio estilo, en ocasiones literario, de su obra. Lo que en ningún caso admite reproches es su empeño por contar con las mejores y más directas fuentes, a las que supo extraer el máximo partido desde el propio lugar de la historia. En un momento, el actual, marcado por la escasez de originalidad y el constante ‘refrito’ por parte de los periodistas, contrasta comprobar cómo trabajaba un reportero de la talla del polaco. Y ésa es, precisamente la primera lección que conviene aprender de él.

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Profeta en su tierra

31 05 2010

La segunda jornada del Seminario, correspondiente al jueves 6 de mayo, sirvió para conocer el contexto en que surgieron tanto Ryszard Kapuscinski como otros periodistas y reporteros destacados de su país. De esta forma, la profesora Malgorzata Kolankowska repasó, en la sesión inicial, el panorama periodístico de Polonia a lo largo de las últimas décadas.

La primera figura relevante del reporterismo polaco fue Melchior Wankowicz. Nacido a finales del siglo XIX, Wankowicz destacó por sus crónicas y reportajes durante la Segunda Guerra Mundial. Tras el conflicto, y posiblemente marcado por éste, Polonia vivió su época más prolífica en el ámbito periodístico, destacando especialmente dos nombres propios, que acabaron creando escuela. Se trata del propio Kapuscinski, caracterizado por un estilo cercano al literario, y Hanna Krall, que representa la corriente más aséptica y rigurosa desde el punto de vista periodístico.

Actualmente, estas dos corrientes se manifiestan en la Gazeta Wyborcza, diario de referencia en Polonia, fundado en 1989 tras la caída soviética. En él están presentes los reporteros polacos más destacados en la actualidad, seguidores de una u otra tendencia. Algunos de ellos son Wojciech Jagielski, Mariusz Szczygiel, Jacek Hugo-Bader o Artur Domoslawski, autor de una polémica biografía publicada recientemente sobre el ‘maestro’.

Respecto al valor de Kapuscinski como modelo, la profesora Kolankowska remarcó su implicación en cada historia y la capacidad de adentrarse en cada situación como uno de sus mejores rasgos. “Para él era muy importante saber tratar con el otro. No puedes describir a alguien desde la ventana del hotel Hilton: debes oler, ver y sufrir lo mismo que el otro”, aseguró.

En la última mesa del Seminario, el reportero y docente Jedrzej Morawiecki mostró una visión alternativa, acaso más escéptica, sobre la obra de Kapuscinski y su respectiva influencia. Morawiecki advirtió del mito creado en torno a la figura del célebre reportero, ante el que muchos sienten “una especie de cerradura en la boca” que no les permite criticar u ofrecer una opinión independiente sobre su obra. En detrimento de Kapuscinski, el ponente considera que los verdaderos maestros son sus “jefes de redacción y compañeros”, de quienes se aprende de forma diaria.

Morawiecki criticó el estilo de Kapuscinski por considerarlo carente del rigor científico que se exige a toda obra periodística. En este sentido, cabe subrayar su tendencia a “hiperbolizar la realidad”, combinando literatura y periodismo sin una frontera delimitada. También se refirió a Kapuscinski como un “hechicero del reportaje”, al intentar mostrar un cierto componente mágico en sus historias, lo cual se desmarca del periodismo en su concepción más estricta.

No obstante, Morawiecki también tuvo palabras de admiración hacia quien fuera Premio Príncipe de Asturias en 2003, del que admira su “especial sensibilidad” en lo referido al trato con las fuentes, además de seguir considerando ‘El Emperador’ como “una obra maestra, un modelo”. Su intervención, en definitiva, pudo haberse resumido en una categórica frase: “No se trata de leer a Kapuscinski como si fuera la Biblia”.





Los pormenores de una obra maestra

31 05 2010

Los pasados días 5 y 6 de mayo, la Universidad albergó la segunda edición del Seminario Internacional ‘Ryszard Kapuscinski’, una cita que sirve para analizar tanto el legado como la figura de este célebre periodista polaco, considerado un referente de la profesión. La jornada inicial estuvo marcada por las reflexiones acerca de ‘El Emperador’, obra publicada por Kapuscinski en 1978. En ella recoge los testimonios, en primera persona, de un sinfín de hombres próximos al soberano etíope Haile Selassie, de cuyo extinto régimen detallan todos los entresijos.

La primera mesa reunió a Agnieszka Flisek, profesora de la Universidad de Varsovia y secretaria de Kapuscinski en sus últimos años, y Rubén Darío Torres, politólogo y profesor de la UNED. Flisek comenzó examinando los aspectos de la obra desde una perspectiva estilística, pues Kapuscinski pretendía escribir “algo más que un reportaje cualquiera”, en el que la forma resultara tan relevante como el fondo. En este sentido, sobresale la capacidad del autor polaco a la hora de adaptar el estilo según cada contexto. Un ejemplo es el “lenguaje barroco”, con ciertos tintes de nostalgia, en que aparecen expresadas las declaraciones de los entrevistados, lo que ayuda al lector a identificar el régimen de Selassie como un sistema obsoleto y anacrónico.

No obstante, la profesora también quiso subrayar el “tono neutro” de Kapuscinski, alejado de toda interpretación gratuita y fiel al discurso de sus fuentes: ex funcionarios y personas cercanas a la corte, a las que la figura del emperador aún inspiraba respeto, e incluso, admiración. Además, Flisek hizo hincapié en la importancia de las situaciones cotidianas que aparecen en el relato, una buena forma de explicar otros aspectos más complejos, como los rasgos distintivos de una sociedad o régimen político.

En la misma línea, el politólogo Rubén Darío Torres calificó la obra de “gran collage”, en el que una multitud de testimonios fragmentados conforman un todo. Asimismo, destacó su carácter universal, dado que no se limita a un mero relato sobre “aspectos exóticos de la política africana”. Al contrario: muchos de los elementos que aparecen en ella (como la corrupción del sistema) son extrapolables a la realidad de cualquier otro país, incluida la Polonia soviética en la que vivió Kapuscinski. Asimismo, Torres recordó la “participación activa” de Occidente a la hora de mantener el trono de Selassie. No en vano, desde el exterior, el monarca era considerado un gran promotor del desarrollo en Etiopía.

Por su parte, en la última ponencia, el periodista Agustín Vico elogió la meticulosidad de Kapuscinski, siempre distinguido por la búsqueda de buenas historias y sus respectivas fuentes directas. Sólo así puede concebirse “una delicia” como ‘El Emperador’, un auténtico reportaje in situ, que constituye todo un “catálogo sobre periodismo”. Precisamente, en contraposición al espíritu del maestro polaco, el ponente aprovechó su turno para lamentar la forma en que trabajan los medios actuales, a los que tildó de “fábricas de churros”, sin preocupación por buscar historias “que merezcan la pena” y profundizar en ellas.





Los medios étnicos se abren paso

2 05 2010

El pasado jueves 22 de abril regresaban las ya clásicas Jornadas de Periodismo a la Universidad, este año centradas en el papel de la profesión como instrumento para la resolución de conflictos. En este sentido, una de las ponencias más interesantes fue la titulada ‘Otras culturas, otras miradas’, sobre los medios étnicos cuyo público es fundamentalmente inmigrante.

En primer lugar, Patricia González, profesora de la Universidad Carlos III, analizó el panorama de las publicaciones dirigidas al colectivo rumano en España. Así, comenzó señalando cuatro razones que justifican la importancia de este tipo de medios: huyen de los estereotipos, representan un importante nicho de mercado para anunciantes, mantienen la vinculación de los inmigrantes con sus respectivos países y potencian su protagonismo en la esfera pública.

González también destacó el volumen demográfico de los rumanos en nuestro país, que actualmente representan la comunidad extranjera más numerosa junto a la marroquí. Por ello, no resulta extraña la existencia de varios medios que atienden las necesidades específicas de este nuevo público. En 2001, Român în Lume se convirtió en el primer diario editado en España para inmigrantes rumanos, y hasta el momento, sigue siendo la publicación más seguida por éstos. Posteriormente, han aparecido otros medios dirigidos al mismo colectivo, como Noî in Spania o Romania din Spania.

El siguiente turno correspondió a Marc Basté, director general de la agencia Novopress, que edita el periódico gratuito Latino. Se trata de un diario especializado en información para inmigrantes procedentes de toda Hispanoamérica. Nacido en 2005, “cuando la inmigración todavía se consideraba un problema y un arma política”, Latino comenzó repartiéndose en Madrid, pero ha ampliado sus ediciones a Barcelona y Levante.

Basté criticó el trato “poco sensible” de los medios generalistas hacia la inmigración en general, lo que, a su juicio, representa uno de los factores que ha motivado la proliferación de medios étnicos. Asimismo, desmintió el posible papel negativo de éstos en la integración de los propios inmigrantes. “Lo que más aísla es no tener ningún medio que te represente”, afirmó.

Por último, Rosa Jiménez Cano, responsable de Redes Sociales de El País, analizó las principales herramientas interactivas de elpais.com, algunas de las cuales gozan de “bastante aceptación” entre los inmigrantes. De esta forma, espacios digitales como Yo, Periodista o La Comunidad sirven de plataforma para aquellos usuarios que desean participar con sus propias noticias, comentarios y aportaciones. Es, en definitiva, una buena manera de “dar salida a las demandas populares”.





Dos referencias del periodismo provincial

18 04 2010

El pasado 26 de marzo (día en que un servidor cumplía años), Atzavares albergó una doble conferencia; la sesión estuvo dedicada a dos de las instituciones periodísticas más relevantes de la provincia: el diario Información y la Asociación de la Prensa de Alicante.

En primer lugar, el profesor Antonio Juan Sánchez visitó el aula para analizar los pormenores del renovado diario Información, que estrenó imagen hace apenas un mes. A priori, se trata de un diseño más atractivo visualmente, con mayor protagonismo para la fotografía, el color y los gráficos, en detrimento de los textos excesivamente largos. También destaca la renovada tipografía de todo el diario, que se aprecia incluso en el logotipo, conformando una nueva imagen de marca.

Pero el nuevo diseño no sólo ha afectado a los elementos meramente estéticos de Información, sino que también conlleva un replanteamiento de sus contenidos. Así, han nacido nuevas secciones, como Panorama o A pie de calle, se ha dedicado mayor espacio a otras ya existentes (casos de Economía, Cultura o Deportes), y se están potenciando de forma especial las entrevistas y reportajes.

A grandes rasgos, todas estas novedades pretenden modernizar la imagen del diario líder en la provincia, adaptándose a los gustos del lector actual. En este sentido, Información sigue el estilo de otros diarios como Público, La Verdad o Las Provincias, estos dos últimos competencia directa en el ámbito local.

Posteriormente, en la segunda sesión, tomaron asiento Fermín Crespo, Pirula Arderius, Luis Seguí y Lucía Crespo, miembros de la Asociación de la Prensa de Alicante. Esta entidad centenaria agrupa actualmente a numerosos periodistas de la provincia, pertenecientes a casi todos los medios.

Fermín Crespo, tesorero, explicó detalladamente las variadas funciones que realiza la Asociación. Ésta representa, en primer lugar, “un punto de encuentro” ideal entre profesionales de la comunicación. Éstos pueden hacer uso de todas sus instalaciones, asistir a los cursos y conferencias que la entidad organiza, así como inscribirse en una bolsa de empleo. En definitiva, los asociados disponen de un amplio abanico de ventajas, además de formar parte de la federación nacional (FAPE).

Por otro lado, los cuatro periodistas lamentaron la difícil situación laboral del sector, aunque admitieron cierto optimismo de cara al futuro, a medida que la reconversión de la prensa se consolide. Asimismo, insistieron en la independencia de su organismo respecto de intereses políticos o económicos. “Al ser independientes, podemos posicionarnos y opinar libremente sobre cualquier asunto”, afirmó Lucía Crespo. En este sentido, ninguno confía, por el momento, en la necesidad de crear un colegio profesional amparado por las instituciones públicas.





Periodismo ciudadano, la alternativa

24 03 2010

El pasado 10 de marzo visitó Atzavares el periodista Pau Llop, cofundador de la red Bottup, quien ofreció más de una interesante reflexión sobre el mundo del periodismo digital. Como punto de partida, Llop analizó el problema del llamado periodismo industrial (el más común), desarrollado en el seno de importantes empresas.

Tradicionalmente, la información ha estado en manos de medios con cierta infraestructura: periódicos, emisoras de radio, cadenas de televisión, tanto nacionales como locales, formando un entramado que acaparaba toda la oferta. La industria como única opción, no sólo para el joven periodista que lucha por su futuro, sino también para un público seducido por el prestigio de ciertos medios (y por tanto, de las grandes empresas que los respaldan).

Pero esta versión capitalista del periodismo ha demostrado con creces sus debilidades. A la consabida falta de independencia de los profesionales, motivada por el peso de intereses privados, hay que unir las dificultades económicas que sufre actualmente el sector, así como el complejo proceso de reconversión al ámbito de Internet y las nuevas tecnologías.

Todo ello viene facilitando la proliferación del periodismo ciudadano como alternativa a los medios hasta ahora convencionales. Se trata de un nuevo modelo, nacido en Internet, cuyo eje central se basa en la participación de todo aquél que tenga algo que contar. Es decir, son los propios internautas quienes aportan los temas, información amateur que posteriormente contrasta, verifica y reescribe el periodista para su publicación. Algunos cibermedios de este tipo que ya están en funcionamiento son Bottup, de la que es responsable el propio Llop, Frontera D o el recién estrenado Periodismo Humano, un proyecto de Javier Bauluz, único español premiado con un Pulitzer.

Es precisamente en este contexto donde resulta fundamental entender el principio de neutralidad de la Red. En palabras de Llop, gracias a la libertad que ofrece Internet es posible “acceder en igualdad de condiciones tanto a un blog cualquiera, como a la edición digital de El País”, por lo que “no se privilegia ningún contenido por encima de otro”. En este sentido, el periodista lamentó el interés de Telefónica por establecer “un peaje”, que restringiría las posibilidades de los medios con menos recursos. Por el momento, aunque estos proyectos aún no resulten rentables, hay algo que el joven promotor de Bottup tiene muy claro: “no digo que la industria periodística sea mala, pero yo no le veo mucho futuro y tampoco creo que nos haya tratado bien”. Mayor sinceridad, imposible.





Adaptación al (ciber)medio

1 03 2010

            Cibermedios y web 2.0: modelo de análisis y resultados de aplicación es un trabajo realizado por los profesores Ruth Rodríguez-Martínez, Lluís Codina y Rafael Pedraza-Jiménez, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. En él se presenta un sencillo método que permite examinar la calidad de un medio digital desde el punto de vista de su adaptación a las posibilidades de la web 2.0. Todo a través del análisis de unos ítems o indicadores, tanto generales (comunes a cualquier página web) como específicos (propios de los medios de comunicación online).

            Para demostrar la validez de dicho modelo, se estudiaron las ediciones digitales de ocho diarios, cinco nacionales y tres extranjeros: ABC, El Mundo, El País, El Periódico de Catalunya, La Vanguardia, Le Monde, The Guardian y The New York Times. El seguimiento de estos cibermedios se realizó durante el pasado mes de noviembre. Éste es un pequeño resumen de los resultados obtenidos:

Indicadores generales

  • Accesibilidad: es un aspecto manifiestamente mejorable, pues solo el británico The Guardian cumple los requisitos mínimos para adecuarse a aquellos internautas con limitaciones sensoriales o motrices. En este sentido, los diarios digitales pierden la oportunidad de acceder a un público más amplio.
  • Visibilidad y popularidad: se miden a través de las visitas recibidas y el número de enlaces en otras páginas, así como del conocido PageRank de Google. The New York Times aparece como la cabecera digital más destacada desde este punto de vista. En el ámbito nacional, lidera la clasificación elmundo.es. Cabe subrayar los bajos resultados de La Vanguardia y El Periódico en este apartado, lo cual indica que el peso de una edición impresa no siempre encuentra su correlación en Internet.
  • Acceso a la información: con el fin de que el usuario encuentre fácilmente los contenidos, la página puede contar con buscador propio (simple y avanzado), hemeroteca y mapa del sitio web. En este caso, los cibermedios analizados tienen perfectamente prevista esta función y todos cuentan con, al menos, tres de los mencionados recursos de acceso a la información.

Indicadores específicos internos

  • Profundización en la información: se valoran opciones como la inclusión de sonidos y vídeos, la posibilidad de complementar la noticia a través de enlaces externos, etc. Sólo The New York Times y lavanguardia.es cumplen los ocho requisitos de esta categoría, si bien todos los casos satisfacen la mayoría de ellos.
  • Herramientas de interacción: recursos que permiten la participación del público, tales como comentarios, blogs, foros o chats. Al igual que en el apartado anterior, la mayoría los ha incorporado, salvo en lo referido al contacto con los redactores. Cuanto más se cuiden estas cuestiones, mayor será el enriquecimiento de periodistas e internautas, en un continuo proceso de retroalimentación o feedback.
  • Personalización de la información: algunos ejemplos son el servicio de alertas, los canales RSS o el envío de noticias al teléfono móvil. Permiten difundir la información prácticamente a la carta, lo que supone un factor muy útil para los medios, como es la posibilidad de conocer qué temas o secciones son los que interesan a la mayor parte del público. Las ocho versiones digitales disponen de la práctica totalidad de estos servicios.

Indicadores específicos externos

  • Este último apartado mide la difusión de contenidos más allá del propio sitio web. Se trata de acercar la noticia a los usuarios, para lo cual es necesario el papel de las más exitosas redes sociales, como Facebook, Twitter, Flickr o YouTube. Se puede decir que, en líneas generales, las periódicos en línea (aunque algo más los extranjeros que los nacionales) han sabido aprovechar la fuerza de estas comunidades de usuarios, ampliando así su público potencial hacia otros sectores de población.